Educación y valores cristianos

No deja de ser como poco sorprendente que, mientras los templos católicos se vacían, muchos padres siguen llevando a sus hijos a colegios católicos, concertados o privados. En algunos casos, ello puede deberse a la buena fama del centro o a su carácter elitista, pero en la mayoría de ocasiones, los padres suelen alegar que optan por este tipo de centros porque son una fuente de transmisión de valores cristianos, valores que ellos creen positivos para la formación de sus hijos. Adelanto ya que no me parece mal, ni mucho menos, que estos padres realicen esta opción a favor de…

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Perdón … ¿y si hablamos de la muerte?

La muerte y sus prolegómenos son hoy, para mucha gente y en muchos ambientes, un tema tabú. Paradójicamente, es objeto de preocupación por parte de los poderes públicos, que regulan la muerte digna, el testamento vital e instituciones similares. Sí parece claro que la forma a cómo nos enfrentamos a la muerte en la Europa del siglo XXI es muy diferente de cómo se hace en otras culturas o cómo se hacía aquí siglos atrás. Ello con frecuencia supone una concepción materialista del hombre, desarraigada de todo fundamento trascendental, lo que provoca que la muerte no se vea como un tránsito…

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Extremos que convergen

No pocas veces habrás escuchado, amigo lector, algún hermano creyente quejarse de que la Iglesia parece haberse convertido en una ONG y ha olvidado lo más central de su misión, Dios y el anuncio de su Palabra. Cuantas veces habremos oído en los últimos meses las cifras que dedica la Iglesia a servicios sociales, a la enseñanza, los millones de euros que se ahorra el Erario Público gracias a la acción de la Iglesia etc. Cifras y cifras que tienen su importancia social y que son el auxilio de no pocas personas, con nombre y apellidos. Pero parece que la misión…

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La exigencia del testimonio constante

Cualquier padre de familia sabe de la importancia de la educación de sus hijos, de la misma forma que es conocedor del insoportable engorro de tener que tratar con niños maleducados. Sin embargo, no es necesario asistir a docenas de fiestas de cumpleaños para darse cuenta que, en la mayoría de los casos, al niño maleducado le corresponden unos padres maleducados. Porque, observando la criatura en cuestión, en seguida pensamos que, en el fondo, los hijos no son sino el reflejo de sus padres. Los creyentes, como hijos del Padre en Jesucristo, somos ante los demás reflejo de Dios. Estamos llamados…

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